El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —Nada, nada, esta semana me casaré con ella. Si no quiere de grado será por fuerza… Estoy furioso, estoy bramando. Mañana sabrá ella si soy yo Mauro Requejo, o quién soy. La encerraremos en el sótano, sin darle de comer. ¿Acaso vale ella el mendrugo de pan con que le matamos el hambre? Le diremos que no probará bocado, ni beberá gota hasta que no consienta en ser mi mujer… La encerraremos en el sótano, sí señor, en el sótano. Y si no quiere, palos y más palos. A fe que tengo yo buena mano de almirez… ¡Llamarme buitre esa rapazuela de las calles!… Estoy furioso… me la comería… Sí: que yo iba a dejarla escapar con el mozalbete del ramo… Se casará, sí, se casará, y si no, de aquí no sale, sino difunta… ¡Buen genio tengo yo!… Malas brujas me chupen, si no la caso conmigo mismo… Y si no quiere por blandas será por duras, la amarraré a un poste, la azotaré, la abriré en canal con el cuchillo de abrir las latas de pomada.
Requejo en aquel instante parecía un demonio escapado del infierno; y la primera luz de la aurora, entrando difícilmente en la oscura casa, le encontró despierto aún y vociferando como un insensato.
