El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo Un rato permanecí en aquella actitud, porque estaba rendido de cansancio. El día se acercaba y se sentían los primeros y vagos rumores, desperezos de la indolente ciudad que despierta. Por Oriente hacia el fin de la calle de Alcalá se veía el resplandor de la aurora, y cuando nos retirábamos, Inés y yo nos detuvimos un instante a contemplar el cielo que por aquella parte se teñía de un vivo color de sangre.
