Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Amaranta, nombre mitológico que daban en la Corte a una señora de singular hermosura, gala y honor de la hispana grandeza. Amaranta era la clave de nuestro cuento de hadas. A ella debíamos acudir dándole conocimiento de que la princesita estaba en nuestro poder…, no era flojo triunfo. Después, ella resolvería, y como persona de indudable privanza en la Corte sabría desbaratar, con mano de justicia o con renta de dinero, las intrigas del Licenciado Lobo y de los infames tenderos de la calle de la Sal. Escrita por don Celestino la carta para la gentil Amaranta, me despedí del cura, el cual rezó un Padre Nuestro y echóme sus bendiciones para que Dios me protegiera en mi humanitaria y difícil misión.
Alejándome todo lo posible del centro de la villa, llegué a la plaza de Oriente, donde me detuvo un obstáculo casi insuperable, un gran gentío que, bajando de las calles del Viento, de Rebeque, del Factor, de Noblejas y de las plazuelas de San Gil y del Tufo, invadía toda la calle Nueva[9] y parte de la plazuela de la Armería.