Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Con rápida y temblorosa frase contó la Princesita lo que había visto. «Ha sido tremendo… Primero vimos que unos soldados daban golpes muy recios en la puerta del Parque… Después vinieron hombres y mujeres, muchos, muchos, pidiendo armas. Dentro del patio, un español con uniforme verde disputó un instante con otro de uniforme azul y luego se abrazaron, abriendo enseguida las puertas. ¡Ay, qué voces, qué gritos! Mi tío se echó a llorar y dijo también ¡viva España! tres veces… Al momento, ¡pim!, empezaron los tiros de fusil y en seguida, ¡pum!, los de cañón, que habían salido empujados por mujeres… El del uniforme azul mandaba el fuego y otro del mismo traje, pero que se distinguía del primero por su mayor estatura, estaba dentro, disponiendo cómo se habían de sacar la pólvora y las balas… ¡Qué espanto! Humo, mucho humo, brazos levantados, algunos hombres tendidos en el suelo y cubiertos de sangre, y por todos lados el resplandor de esos cuchillos grandes que llevan en los fusiles».
Al decir esto, un terrible cañonazo hizo estremecer la casa. «¡Vuelven! —exclamó con grito de terror don Celestino—. Pero los nuestros ganan, ganan siempre… Virgen Santísima, y tú, Santiago, español santo, mirad por nosotros».