Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Tan excitado estaba yo que sin parar mientes en la Princesita ni en mi infantil leyenda abrí resueltamente la ventana. Desde allí pude ver los movimientos de los combatientes. Funcionaban cuatro piezas. Los artilleros me parece que no pasaban de veinte; tampoco eran muchos los de infantería, mandados por Ruiz, pero el número de paisanos no era escaso ni faltaban algunas heroicas amazonas de las que poco antes vi en la Puerta del Sol. Un oficial, de uniforme azul, mandaba las dos piezas colocadas frente a la calle de San Pedro la Nueva[10]. Por cuenta del otro, del mismo uniforme y graduación, corrían las que enfilaban las calles de San Miguel y de San José[11], apuntando una de ellas hacia la de San Bernardo, pues por allí se esperaban más fuerzas francesas. La lucha estaba reconcentrada en la pequeña calle de San Pedro la Nueva, por donde atacaron los granaderos imperiales en considerable número. Para contrarrestar su empuje, los nuestros disparaban las piezas con la mayor rapidez posible, empleándose en ello lo mismo los artilleros que los paisanos, y auxiliaba a los cañones la valerosa fusilería que, tras las tapias del Parque, en la puerta y en la calle, hacía fuego incesante.