Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos A ello voy, y ahora será bien que sepáis cómo me determiné a buscar en el temple de Andalucía la seguridad de mi convalecencia. Algunos indiscretos conocedores de mi vida os dirán quizás que el móvil de mi viaje fue la querencia de aquel cuento de hadas que conocéis por las vagas referencias entreveradas en mi relato del 2 de mayo. Sin desmentir ni aceptar esta versión os prevengo que en el relato de Bailén echo la llave al arca en que guardo cuanto se refiere a mi bella y espiritual Princesita, y que no pienso abrirla hasta que las nuevas[12] de mi vida lleguen a mayor desarrollo y madurez. Sabed por ahora que a fines de mayo, cuando empezaba yo a saborear la recobrada salud, llegaban a mis oídos voces de levantamiento y guerra. Funcionaban con ardorosa diligencia las diversas Juntas formadas contra los invasores. En se agrupaba un ejército que mandaba don Gregorio de la Cuesta; en Asturias y Galicia, otro, que mandaría el general Blake. El tercer ejército se organizaba en Andalucía con las tropas de todas armas que teníamos en San Roque, mandadas por Castaños, y las de Granada, regidas por Reding.