Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Al pasar la Sierra me sentí completamente restablecido. El temple dulce, el vivo sol, la hermosura del país, el ejercicio, equilibraron al punto las fuerzas de mi cuerpo; respiraba con desahogo, andaba con soltura, sin sentir malestar alguno en mis heridas. Todo rastro de dolor o debilidad desapareció y me encontré más fuerte que nunca. En nuestro tránsito por villas y lugares advertimos la inquietud febril y los preparativos de defensa. En La Carolina y en Santa Elena escaseaban mucho los hombres porque la mayor parte habían ido a incorporarse a la legión formada por don Pedro Agustín de Echevarri, partida cuya base fueron los valerosos contrabandistas del país. Quedaba, no obstante, en las angosturas de Despeñaperros, bastante gente para detener todos o la mayor parte de los correos, y en varios puntos, apostadas mujeres y chiquillos, avisaban la proximidad del convoy para que luego cayeran sobre él los hombres. Cerca de Guarromán vimos grandes sementeras[13] quemadas, señal de que los franceses arruinaban el país para dominarlo más pronto.