Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos —¿Sabéis lo que me ordenó mi señora madre que hiciera al comenzar la batalla? —nos dijo nuestro amo don Diego—. Pues que rezara un AvemarÃa con toda devoción. Ha llegado el momento. «Dios te salve, MarÃa…, etc.».
El mayorazguito continuó en voz baja el AvemarÃa que habÃa empezado en alta voz, y todos los de la fila, amparando nuestro apego a la vida con un pensamiento religioso, nos descubrimos y mascullamos la respuesta: «Santa MarÃa…».
Aún resonaba en el aire la fervorosa invocación cuando un estruendo formidable retumbó en las avanzadas de ambos ejércitos. Las columnas francesas del ala derecha se desplegaron en lÃnea y rompieron el fuego contra nuestra izquierda.