Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Desde aquel día, tan memorable en el segundo sitio como el de las Eras en el primero, empezó el gran trabajo, el gran frenesí, la exaltación ardiente en que vivieron por espacio de mes y medio sitiadores y sitiados. Os hablaré ahora del famoso Reducto del Pilar, levantado en la cabecera del puente de la Huerva. Era una obra esmerada, un excelente modelo del arte de la fortificación. Sus ocho cañones, cuyos fuegos se cruzaban con los de San José, amenazaban la primera y segunda paralela construida en zig-zag por los franceses. Jefe del reducto era Larripa; Betbezé mandaba la artillería, y los ingenieros el gran Simonó, oficial distinguidísimo, tan sabio como valiente. Mi batallón, con algunos voluntarios aragoneses, soldados del resguardo y varios paisanos armados, componíamos la guarnición. Sobre la puerta de entrada, al extremo del puente, pusimos esta inscripción: Reducto inconquistable de Nuestra Señora del Pilar.