Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Pero en cuanto subimos y me hallé sobre cubierta se me ensanchó el corazón. La airosa y altísima arboladura, la animación del alcázar, la vista del cielo y la bahía, el admirable orden de cuantos objetos ocupaban la cubierta, desde los cois puestos en fila sobre la obra muerta, hasta los cabrestantes, bombas, mangas, escotillas; la variedad de uniformes; todo, en fin, me suspendió de tal modo que por un buen rato estuve absorto en la contemplación de tan hermosa máquina, sin acordarme de nada más.