Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos En el Reducto no había más que muertos y heridos. De repente vimos que entre el denso humo y el espeso polvo, saltando sobre los exánimes cuerpos y los montones de tierra, sobre las ruinas y las cureñas rotas, y el material deshecho, avanzaba una figura impávida, pálida, grandiosa, imagen de la serenidad trágica. Era una mujer que se había abierto paso entre nosotros, y penetrando en el recinto abandonado marchaba majestuosa hasta la horrible brecha. Pirli, que en el suelo yacía herido en una pierna, exclamó con terror:
—Manuela Sancho, ¿a dónde vas?