Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos La furia francesa arreció de tal modo desde aquel avance que la ciudad recibió en menos de dos horas mayor número de proyectiles que en el resto de la noche. Ya no había asilo seguro; ya no había un palmo de suelo ni de techo libre de aquel satánico fuego. Huían las familias de sus hogares o se refugiaban en los sótanos; los heridos, que abundaban en las principales casas, eran llevados a las iglesias, buscando reposo las fuertes bóvedas; otros salían arrastrándose; otros, más ágiles, llevaban a cuestas sus propias camas. Los más se acomodaban en el Pilar, y después de ocupar las naves, tendíanse en los altares y obstruían las capillas. A pesar de tantos infortunios, se consolaban con mirar a la Virgen, la cual, sin cesar, con el lenguaje de sus brillantes ojos, les decía que no quería ser francesa.