Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Toda la conversación giró en derredor de este capital tema. Cuando ya nos retirábamos, obedientes a la orden de la guardiana, oí las últimas protestas amorosas. Al aproximarnos a la puerta, desde donde se distinguía la Torre Nueva sobresaliendo de los tejados vecinos, los inocentes novios, un tantico apartados de Guedita y de un servidor, repitieron con solemne acento la fórmula de juramento que sellaba su acendrada fidelidad: «Cuando esa torre se ponga derecha dejaré de quererte…». Adiós, adiós, cuentecillo de Hadas… En el momento de salir a la calle, la campana de la Torre cantó: «¡Bomba!».
Y ahora viene mi cuento de los terribles lances de guerra que inmortalizaron el barrio de las Tenerías. Oíd antes una breve descripción de aquellos lugares vulgarísimos y épicos.