Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos —¡Mi hija!… No sé… Allá, allá está… ¡Todo, todo lo he perdido! ¡Los pagarés! ¡Se han quemado los pagarés! ¡Santa Virgen del Pilar, y tú, Santo Dominguito de mi alma!, ¿por qué se han quemado mis recibos? Todavía se pueden salvar… ¿Quiere usted venir a mi casa? Debajo de aquella gran viga ha quedado la caja en que guardo algunos dinerillos…, pocos…, no vayan a creer… ¿Dónde hay por ahí media docena de hombres?… ¡Dios mío! Pero esa Junta, esa Audiencia, ese capitán general, ¿en qué están pensando?… ¡Eh, paisano, amigo, hombre caritativo…, a ver si levantamos la viga que cayó en el rincón!… ¡Eh!, dejen ahí en un ladito ese moribundo que llevan al hospital, y vengan a ayudarme. ¿No hay un alma piadosa? Parece que los corazones se han vuelto de bronce… Ya no hay sentimientos humanitarios… ¡Oh!, zaragozanos sin piedad, ¡ved cómo Dios os está castigando!