Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Vivía entonces la familia en la calle de la Neu, cerca de la plaza. Un día en que los franceses redoblaron el mortífero fuego contra la plaza, mi buen don Pablo, creyéndose más seguro cuanto más lejos del techo estuviera, se instaló en el portal de la casa, y allí se hizo servir la comida. Acompañábanle Josefina y el prometido de ésta, su primo Anselmo Quixols. A medio comer, una granada penetró por la techumbre, y horadando tablas y cielorrasos, cayó en el portal, donde estalló con horrible estruendo, causando estragos espantosos. Anselmo quedó muerto en el acto, el criado fue mortalmente herido, el ama de llaves, señora Sumta, también, aunque sin gravedad; don Pablo recibió un golpe; sólo Josefina resultó ilesa en apariencia. ¡Pero qué trastorno en su organismo, qué desquiciamiento, qué perturbación en su pobre alma!