Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos La horrenda explosión, el súbito peligro, la muerte de su primo y futuro esposo, el riesgo de que ardiera toda la casa, hirieron con golpe tan rudo la débil naturaleza[22] de Josefina, que desde entonces ya no fue la señorita graciosa, discreta y amable, sino un ser lastimoso, que se aniquilaba entre el dolor y la melancolía. Los cuidados del padre lograron atenuar en ella el desorden epiléptico, los aplanamientos con desvarío sosegado. Cuando yo la conocí, Josefina era un alma doliente y tristísima, encerrada en la menor cantidad posible de materia. Mostrábase a veces su inteligencia con repentinos fulgores, que se iban apagando hasta llegar a una oscuridad casi completa.