Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos —¡En facha, en facha! —exclamó Marcial, lanzando con energía un juramento—. Ese condenado se nos quiere meter por la popa.
Al punto comprendí que se había mandado detener la marcha del «Trinidad» para estrecharle contra el «Bucentauro», que venía detrás porque el «Victory» parecía venir dispuesto a cortar la línea por entre los dos navíos.
Al ver la maniobra de nuestro buque pude observar que gran parte de la tripulación no tenía toda aquella desenvoltura propia de los marineros, familiarizados, como Medio-Hombre, con la guerra y con la tempestad. Entre los soldados vi algunos que sentían el malestar del mareo y se agarraban a los obenques para no caer. Verdad es que había gente muy decidida, especialmente en la clase de voluntarios.
Por lo que a mí toca, en toda la vida ha sentido mi alma emociones como las de aquel momento. A pesar de mis pocos años me hallaba en disposición de comprender la gravedad del suceso y por primera vez, después que existía, altas concepciones, elevadas imágenes y generosos pensamientos ocuparon mi mente. La persuasión de la victoria estaba tan arraigada en mi ánimo que me inspiraban cierta lástima los ingleses y me admiraba de verles buscar con tanto afán una muerte segura.