Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Rindióse Montjuich a los dos días de ocurrir lo que llevo referido. ¿Qué podían hacer aquellos cuatrocientos hombres que habían sido novecientos y ya caminaban a no ser ninguno? El 12 de agosto la guarnición del castillo se redujo a unos trescientos hombres, sin piernas los unos, sin brazos los otros. Montjuich era un montón de muertos, y Alvarez sostenía que aún podía defenderse. Quería que todos fuesen como él, es decir, hombre para atacar y estatua para sufrir; pero de la pasta de don Mariano Dios había hecho a don Mariano, y después dijo: «Basta, ya no haremos más».
Se rindió el castillo después de clavar los pocos cañones que quedaron útiles, y por la tarde de aquel día vimos desfilar a la que había sido guarnición, marchando la mayor parte al hospital. Todos quisimos ver a Luciano Anció, el tambor, que, después de haber perdido una pierna entera y verdadera, siguió largo tiempo señalando con redobles la salida de las bombas; pero Luciano Anció había muerto sacudiendo el parche mientras tuvo los brazos pegados al cuerpo.