Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos «A ver si con todo esto compone usted una cena para la niña…
—¿Qué hemos de hacer con esto, señor, si no lo querrá ni la gata?
Tiró luego de pluma don Pablo, y añadiendo a lo escrito expresivos gestos y garatusas convenció a su hija de que si en efecto hubo guerra de un día en Gerona, toda había terminado con una grande y decisiva victoria. Los hijos de Francia se habían retirado con viento fresco y no volverían más. Los resplandores que se veían en la ciudad no eran de incendios, sino de iluminaciones, con que el vecindario celebraba su magnífico triunfo… Y lo último que le dijo para sosegar el ánimo de la pobre niña fue esto, que a la letra copio: “Y para que participes de la común alegría, aquí tenemos a Andrés y Siseta, que se prestarán a bailar delante de ti con los chicos un poco de sardana y otro poco de tirabou, para que también en esta casa se manifieste la inmensa satisfacción y patriótico alborozo de que está poseída la ciudad. Como tú no oyes, suprimiremos el flaviol y la tanora, que sólo sirven para meter inútil ruido. Con que puedes dar la señal para que comience la fiesta”».
Y luego, volviéndose a Siseta y a mí, nos dijo: