Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos —Está en el tejado. Oye lo que nos pasó. Ayer cazamos algunos; pero no pudimos coger a Napoleón, que así le llamamos por ser el más grande y el más malo de todos. Cuando anocheció anduvimos dando vueltas por la casa y nos encontramos una cama… Nos acostamos en ella; pero no pudimos dormir, porque al poco rato sentimos un rum de dientes y uñas… Eran esos pillos que se estaban cenando la biblioteca. Nos levantamos, Andrés, y les apedreamos con los libros y con los muchos cacharros y figuritas de barro que el canónigo tiene allí.
De este modo, con estilo pueril y picaresco, siguió Manalet contándome la ratonil aventura, en que los dos hermanos mostraron habilidad estratégica y venatoria. Situados en la bodega, acosaban al menudo ejército y algunas piezas lograban coger con ingeniosas artes. Tuvieron la suerte de que la explosión de las granadas y el derrumbamiento del edificio les cogiera en los subterráneos. El susto fue grande; pero ningún daño sufrieron. Repuestos de su pavura, lanzáronse a divagar por las ruinas, advirtiendo que, destruida la casa, aumentaba desmedidamente la grey ratonil, y que ésta, con Napoleón al frente, audazmente recorría lo alto y lo profundo. Por un agujero que había debajo del tonel pasaban a los almacenes de la Argentería, y de aquí a la plaza de las Coles, donde tenían comunicación subterránea con el río…