Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Para contaros, queridos niños, con todos sus pormenores y perendengues, las dificultades que hube de vencer en mi arriesgada misión necesitaría mayor espacio del que estas páginas me ofrecen, y embargaría más de lo regular vuestra atención con actos míos particulares que no creo dignos de la Historia. Mi primer cuidado fue procurarme una «carta de seguridad», sin la cual entrar en la plaza era lo mismo que ir a prisión segura, con quebrantamiento de huesos. Facilitóme la carta de un hijo suyo un charro llamado Baltasar Cipérez, que solía llevar víveres a la plaza, y con esto y un borriquillo cargado de diferentes hortalizas me colé dentro de la estudiosa Salamanca, llamada entre la gente escolar Roma la chica. Por algunas horas pude conservar mi atrevido incógnito; con astucia y donaire, exhibiendo mi “carta de seguridad», logré sortear los primeros peligros; mas llegó de improviso la mala suerte, y fui preso como espía y encerrado en lóbrega prisión.