Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos —Tengo el honor de manifestar a vuecencia que vengo de Salamanca, y que traigo todos los datos y noticias que vuecencia desea.
—¿Todos? —dijo Wellington sin hacer demostración alguna de benevolencia ni de desagrado.
—Todos, mi general. El ejército francés ha evacuado ayer tarde la ciudad, dejando sólo ochocientos hombres.
Wellington miró al general portugués Troncoso, que a su lado venía. Sin comprender las palabras inglesas que se cruzaron, me pareció que habían previsto la salida de Marmont.
—Este es el plano de las fortificaciones que defienden el paso del puente —dije alargando el croquis que había sacado.
Tomólo Wellington, y después de examinarlo con profundísima atención preguntó:
—¿Está usted seguro de que hay piezas giratorias en el rebellín y ocho piezas comunes en el baluarte?
—Las he contado, mi general. El dibujo será imperfecto, pero no hay en él una sola línea que no sea representación de una obra enemiga.
—¡Oh, oh! Un foso desde San Vicente al Milagro —exclamó con asombro—. San Cayetano parece fortificación importante.
—Terrible, mi general.
—Y estas otras en la cabecera del puente…