Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos La tremenda carga de la caballería había variado la situación de las cosas. Leith se apareció de nuevo entre nosotros, acompañado del brigadier Spry. En sus semblantes, en sus gestos, lo mismo que en las vociferaciones de Pack, comprendí que se preparaba un nuevo ataque al cerro. La situación del enemigo era ya mucho menos favorable que anteriormente, porque las ventajas obtenidas en nuestro centro con el avance de la caballería y los progresos del general Cole modificaban completamente el aspecto de la batalla. Packenham, después de rechazarles del pueblo, les apretaba bastante por la falda oriental del cerro, de modo que estaban expuestos a sufrir las consecuencias de un movimiento envolvente.
Los franceses, reconcentrándose en sus posiciones de la ermita para arriba, esperaban con imponente actitud. Sonó el tiroteo por diversos puntos; las columnas marcharon en silencio. Ya conocíamos el terreno, el enemigo y los tropiezos de aquella ascensión. Como antes, los franceses desgajáronse con ímpetu amenazador sobre Packenham y sobre Leith, atacando con tanto coraje, que era preciso ser inglés para resistirlo. Los dos ejércitos se clavaban mutuamente las uñas, desgarrándose. Arroyos de sangre surcaban el suelo.