Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos En la cámara encontré a mi señor más tranquilo. Los oficiales ingleses que habían entrado allí trataban a los nuestros con delicada cortesía, y según entendí querían trasbordar los heridos a algún barco enemigo. Uno de aquellos oficiales se acercó a mi amo como queriendo conocerle y le saludó en español medianamente correcto, recordándole una amistad antigua. Contestó don Alonso a sus finuras con gravedad y después quiso enterarse por él de los pormenores del combate.
—¿Pero qué ha sido de la reserva? ¿Qué ha hecho Gravina? —preguntó mi amo.
—Se ha retirado en el «Príncipe de Asturias»; mas como se le ha dado caza ignoro si habrá llegado a Cádiz.
—¿Y el «San Ildefonso»?
—Ha sido apresado.
—¿Y el «Santa Ana»?
—También ha sido apresado.
—¡Vive Dios! —exclamó don Alonso, sin poder disimular su enojo—. Apuesto a que no ha sido apresado el «Nepomuceno».
—También lo ha sido.
—¡Oh!, ¿está usted seguro de ello? ¿Y Churruca?
—Ha muerto —contestó el inglés con tristeza.