Episodios nacionales para ninos
Episodios nacionales para ninos Rendido de cansancio, y juzgando que don Alonso podÃa necesitar de mi, fui a la cámara. Entonces vi a los ingleses ocupados en izar el pabellón británico en la popa del «SantÃsima Trinidad». Os diré que aquel acto me hizo pensar un poco. Siempre se me habÃan representado los ingleses como piratas o salteadores de los mares, gentezuela aventurera que no constituÃa nación y que vivÃa del merodeo. Cuando vi el orgullo con que enarbolaron su pabellón, saludándolo con vivas aclamaciones; cuando advertà el gozo y la satisfacción que les causaba haber apresado el más grande y glorioso barco que hasta entonces surco los mares, pensé que también ellos tendrÃan su patria querida, que ésta les habrÃa confiado la defensa de su honor; me pareció que en aquella tierra, para mà misteriosa, que se llamaba Inglaterra, habÃan de existir como en España, muchas gentes hornadas, un rey paternal, y las madres, las hijas, las esposas, las hermanas de tan valientes marinos; los cuales, esperando con ansiedad su vuelta, rogarÃan a Dios que les concediera la victoria.