La Batalla de los Arapiles
La Batalla de los Arapiles Al bajar a la plaza, ya los incómodos viajeros habían desaparecido. D. Carlos España me salió al encuentro diciéndome:
—Acabo de recibir un despacho del lord, mandándome marchar hacia Santi Spíritus… Arriba todo el mundo; tocar llamada.
Y así concluyó un incidente que no debiera ser contado, si no se relacionara con otros curiosísimos que se verán a continuación.