La Batalla de los Arapiles
La Batalla de los Arapiles —Pues no me casaría… Permítame usted que me retire.
—Podéis hacerlo —me dijo levantándose penosamente para cerrar por dentro la puerta.
—Os agradeceré que mañana hagáis traer mi maleta. Felizmente no la traía conmigo. Está en el convoy.
—Se traerá la maleta. Buenas noches, señora.