Marianela

Marianela

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh! —exclamó el ciego con candoroso acento de encomio— canta admirablemente. —Ahora, Mariquilla, vas a acompañar a este caballero hasta las oficinas. Yo me quedo en casa. Ya siento la voz de mi padre que baja a buscarme. Me reñirá de seguro… ¡Allá voy, allá voy!

—Retírese usted pronto, amigo —dijo Golfín estrechándole la mano—. El aire es fresco y puede hacerle daño. Muchas gracias por la compañía. Espero que seremos amigos, porque estaré aquí algún tiempo… Yo soy hermano de Carlos Golfín, el ingeniero de estas minas.

—¡Ah!… ya… D. Carlos es muy amigo de mi padre y mío: le espera a usted desde ayer.

—Llegué esta tarde a la estación de Villamojada… dijéronme que Socartes estaba cerca y que podía venirme a pie. Como me gusta ver el paisaje y hacer ejercicio, y como me dijeron que adelante, siempre adelante, eché a andar, mandando mi equipaje en un carro. Ya ve usted cómo me perdí… pero no hay mal que por bien no venga… le he conocido a usted y seremos amigos, quizás muy amigos… Vaya, adiós; a casa pronto, que el fresco de Setiembre no es bueno. Ésta señora Nela tendrá la bondad de acompañarme.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker