Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault —¡Cielos! —exclamó la madre—. ¿Qué veo? Su hermana es la causante de todo. Me las pagará.
Y en seguida corrió para pegarla. La pobre niña huyó y fue a ponerse a salvo en el bosque cercano.
El hijo del Rey, que volvÃa de caza, se encontró con ella y, viéndola tan hermosa, le preguntó qué hacÃa allà sola y por qué lloraba.
—¡Ay! Señor, es que mi madre me ha echado de casa.
El hijo del Rey, que vio salir de su boca cinco o seis perlas y otros tantos diamantes, le rogó que le dijera de dónde le venÃa aquello.
Ella le contó toda su aventura. El hijo del Rey se enamoró de ella y, considerando que tal don valÃa más que todo lo que pudiera aportar otra al matrimonio, la llevó al palacio del Rey, su padre, donde se casó con ella.
En cuanto a su hermana, se hizo tan aborrecible, que hasta su propia madre la echó de su casa; y la infeliz, después de correr mucho sin encontrar a nadie que quisiera recibirla, se fue a morir a un rincón del bosque.
