Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault Érase una vez una reina que dio a luz un hijo tan feo y contrahecho, que durante mucho tiempo se dudó si tenÃa forma humana. Un hada que estuvo presente en su nacimiento aseguró que no dejarÃa de ser agradable, pues tendrÃa una gran inteligencia; añadió incluso que podrÃa, en virtud del don que ella acababa de concederle, dar tanta inteligencia como él tuviese a la persona a quien más quisiera. Todo esto consoló un poco a la pobre Reina, que estaba muy afligida por haber traÃdo al mundo tan feo monigote. También es verdad que, en cuanto empezó a hablar, el niño dijo mil cosas bonitas y tenÃa en todos sus gestos un no sé qué de ingenioso, que estaba uno encantado con él.
Me olvidaba decir que vino al mundo con un pequeño copete de pelos en la cabeza, que dio lugar a que lo llamaran Riquete[118] el del copete, pues Riquete era el patronÃmico de la familia.