Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault Siglo agitado en el campo polÃtico, será de gran florecimiento en el campo literario. El siglo XVII francés es el siglo del clasicismo, un clasicismo humanista. Ya Montaigne (1533-1592), el famoso autor de los Ensayos, consideraba que el verdadero objeto de la literatura es el análisis y «la pintura del hombre, conocimiento que siempre busco» (Ensayos, II,10). En este sentido, el clasicismo francés es un humanismo. La imitación de la naturaleza que pedÃan los clásicos desde Aristóteles es, sobre todo, una imitación de la naturaleza humana. Por eso, la estética clasicista francesa es inseparable de la ética, es decir, la literatura mira al hombre, pero al hombre visto en su comportamiento, en sus relaciones con la sociedad en general y con el individuo en particular. Asà se explican obras como las Máximas de La Rochefoucauld (1613-1680), los Pensamientos de Pascal (1623-1662) o Los Caracteres de La Bruyère (1645-1696), obra con la que intenta pintar las costumbres para corregir los vicios. «Es preciso levantar ese velo sucio que tapa nuestras costumbres», insistÃa Montaigne (Ensayos, III,5). Tampoco La Fontaine será ajeno a esta preocupación.