Cuentos de Perrault
Cuentos de Perrault Sin embargo, son precisamente estos argumentos los más débiles, pues es fácil darles la vuelta y desbaratarlos análogamente con sus opuestos por el vértice. En efecto, después de la muerte de Perrault —e incluso ya a raÃz de la publicación de los cuentos—, la misma inercia de las atribuciones da por segura la autorÃa del padre. Las atribuciones al hijo tuvieron lugar todas o casi todas antes o alrededor de la publicación de los Cuentos, y partÃan del cÃrculo de los amigos de Perrault. La misma viuda de Barbin —en cuya imprenta se publicó la primera edición de los Cuentos en vida aún de su marido—, al reimprimirlos en 1707, ya no tuvo reparos en titular abiertamente el libro Cuentos de monsieur Perrault.