La educacion del estoico
La educacion del estoico La humanidad es atraÃda por el ideal, y cuanto más elevado y antihumano sea el ideal, más será atraÃda la práctica (si es progresiva) de su vida civilizada, que por esto se transmite de pueblo a pueblo, de época a época, de civilización a civilización. La humanidad civilizada[67] abre los brazos a una religión que predica la castidad, a una religión que predica la igualdad, a una religión que predica la paz. Pero la humanidad normal siempre procrea, se enfrenta y lucha; y asà lo hará siempre hasta que se extinga[68].
En la misma época, en la misma sociedad, el hombre ateo procede en todo [lo] social como el hombre normal teÃsta; con todo, podrÃa parecer que en pocas cosas deberÃa proceder de forma paralela. No hay tesis ni teorÃa que afecte a la atmósfera que se respira. La astrologÃa vive aparte, como los sueños. La astrologÃa —teniendo en cuenta que creo en ella— es solamente el nombre que damos a una forma más de la imaginación; la novela y el tratado de astrologÃa son historias sobre asuntos diversos que difieren entre sà menos que la comedia de capa y espada[69] de la novela de costumbres, o que la novela policÃaca de la novela amorosa[70].