Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Pero nosotros que nada sabemos de todo esto, quedaremos, no sé cómo, no sé en qué espacio, no sé en qué tiempo, vitrales eternos, horas de ingenuos dibujos, pintados por cualquier artista que duerme hace ya mucho bajo un túmulo godo en el que dos ángeles, con las manos unidas, fijan en el mármol la idea de la muerte.
(Las malcasadas son todas las mujeres casadas y algunas solteras.)
Libraos sobre todo de cultivar los sentimientos humanitarios. El humanitarismo es una vulgaridad. Escribo en frío, racionalmente, pensando un vuestro bienestar, pobres malcasadas.
El arte todo, toda la libertad, consiste en someter el espíritu lo menos posible, dejando al cuerpo que se someta a la voluntad.
