Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Huye de todas las provocaciones materiales. Al principio está la tentación de masturbarte. La del alcohol, la del opio, la […]. Todo eso es esfuerzo y búsqueda. Para ser un buen soñador, tienes que no ser sólo soñador. El opio y la morfina se compran en la farmacia —¿cómo, si piensas así, quieres soñar desde ellos? La masturbación es un asunto físico —¿cómo es que quieres […]?
Que te sueñes masturbándote, bueno; que te sueñes tal vez fumando opio o administrándote morfina, o te embriagues con la idea del opio, […] de la morfina de los sueños —no hay más que elogiarte por eso: estás en tu papel áureo de perfecto soñador.
Créete siempre más triste y más infeliz de lo que eres. Eso no te puede hacer mal. E incluso por ilusión, puede servirte como escalera al sueño.
Con este soñar todo, todo en la vida te hará sufrir más,[…]
Será tu cruz.
Ser comandante retirado me parece algo ideal. Es una pena no haber sido eternamente un comandante retirado.
La sed de ser completo me ha dejado en este tal estado de pesar inútil.
La futilidad trágica de la vida.
Mi curiosidad hermana de las cotuvías.