Libro del desasosiego
Libro del desasosiego A medio camino entre la fe y la crítica está la posada de la razón. La razón es la fe de lo que se puede comprender sin fe; pero es una fe todavía, porque comprender presupone la existencia de algo que puede ser comprendido.
Pertenezco a una generación que ha heredado el descreimiento en la fe cristiana y que ha creado en sí misma un descreimiento en todas las demás fes. Nuestros padres tenían aún el impulso crédulo, que trasladaban desde el cristianismo hacia otras formas de ilusión. Unos estaban apasionados por la igualdad social, otros estaban enamorados sólo de la belleza, otros ponían toda su fe en la ciencia y en sus ventajas y había otros que, más cristianos todavía, iban a buscar en Oriente y Occidente otras formas religiosas con las que entretener la consciencia, hueca sin ellas de vivir sin más.
Nosotros perdimos todo eso, y de todos esos consuelos nacimos ya huérfanos. Cada generación sigue la línea íntima de la religión que la representa: pasarse a otras religiones es perder ésa y, ya de puestos, perderlas todas.
Nosotros hemos perdido aquélla y las demás.
