Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Me recojo, como en la casa que otros tienen, en casa ajena, en la oficina amplia de la Rua dos Douradores. Me acerco a mi mesa de trabajo como a un baluarte contra la vida. Siento ternura, ternura hasta las lágrimas, por estos libros ajenos donde anoto, por el tintero oscuro del que me sirvo, por la espalda encorvada de Sergio, que hace listas de envíos un poco más allá. Le tengo cariño a todo esto, tal vez porque no tenga otra cosa que amar o, quizás, quizás, porque nada valga el cariño de un alma y si al final hay que darlo sin más remedio, tanto vale darlo al pequeño objeto que es mi tintero como a la gran indiferencia de las estrellas.
¡Ah, comprendo! El patrón Vasques es la Vida. La Vida monótona es necesaria, instigadora y desconocida. Este hombre banal representa lo banal de la vida. Él lo es todo para mí por fuera, porque la Vida lo es todo para mí desde fuera.