Libro del desasosiego

Libro del desasosiego

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

[171]

Me gusta hablar, aunque mejor valdría decir, me gusta palabrear. Las palabras son para mí cuerpos tangibles, sirenas visibles, sensualidades incorporadas. Tal vez porque la sensualidad real carezca de interés para mí —ni siquiera mental u onírico—, el deseo se me ha desviado hacia aquello que en mí crea ritmos verbales o los escucha de otros. Me estremezco si se habla bien. Tal página de Fialho, tal otra de Chateaubriand, hacen que mi vida hormiguee a través de mis venas, me hacen rabiar temblorosamente por el placer inalcanzable que estoy teniendo. Tal página, incluso de Vieira, en su fría perfección de ingeniería sintáctica, me hace temblar como una rama al viento, en un delirio pasivo de cosa que se agita.

Como a todos los grandes apasionados, me gusta la deliciosa pérdida de mí mismo, en que el gozo de la entrega se sufre por todas partes. Y así, muchas veces, escribo sin pararme a pensar, en un delirio externo, dejando que las palabras me hagan carantoñas, niño pequeño a quien llevaran en brazos. Son frases sin sentido, corriendo sin forma ni intención en una fluidez de agua sentida, un olvidarse del lecho donde las corrientes se mezclan y confunden, tornándose ya otras, sucediéndose a sí mismas. Así, las ideas, las imágenes, temblorosas de expresión, pasan por mí en cuadrillas sonoras de sedas difuminadas, donde el aura de la idea brujulea, apaleada y confusa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker