Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Tener opiniones es estar vendido a uno mismo. No tener opiniones es existir. Tener todas las opiniones es ser poeta.
Tengo las opiniones más encontradas, las creencias más diversas. Es que nunca pienso, ni hablo ni hago nada… Siempre piensa, habla o actúa por mà cualquier sueño mÃo, en el que me encarno de momento. Voy a hablar y habla por mà un yo-otro. De mÃo, sólo siento una incapacidad enorme, un vacÃo inmenso, una incompetencia ante todo lo que es vida. No sé cómo actuar en ningún acto real, […]
No he aprendido a existir.
Todo lo que quiero lo consigo, siempre que sea dentro de mà mismo.
Quiero que la lectura de este libro os deje la impresión de haber atravesado una pesadilla voluptuosa.
Lo que antes era moral, hoy es estético para nosotros… Lo que antes era social, hoy es individual…
Para qué mirar los crepúsculos, si hay en mà millares de crepúsculos —algunos incluso no lo son— y si, además de mirarlos dentro de mÃ, ¿yo mismo los fuese, por dentro y por fuera?
El campo está donde no estamos. AllÃ, sólo allà hay sombras verdaderas y verdadero follaje.
La vida es la duda entre una exclamación y una interrogación. En la duda hay un punto y final.