Libro del desasosiego
Libro del desasosiego El tedio de Khayyam no es el tedio de quien no sabe qué está haciendo, porque en verdad nada sabe o puede hacer. Ése es el tedio de quienes nacieron muertos, o de los que legítimamente se orientan hacia la morfina o la cocaína. Es más profundo y noble el tedio del sabio persa, pues es el de quien ha visto con claridad y todo lo ha visto oscuro; de quien ha sopesado todas las religiones y todas las filosofías y después, como Salomón, dijo: «he comprobado que todo eran vanidades y aflicciones», o como otro rey y emperador, Septimio Severo, cuando se despedía del poder y del mundo: «omnia fui, nihil…». «Lo he sido todo, nada merece la pena».
La vida, ha dicho Tarde, es la búsqueda del imposible a través de lo inútil; así lo diría si lo hubiese dicho Omar Khayyam.