Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Hoy me he despertado muy temprano, en un repente embarullado y despacio me he levantado de la cama bajo el sofoco de un tedio incomprensible. Ningún sueño lo había causado; ninguna realidad lo pudiera haber hecho. Era un tedio absoluto y completo, pero fundamentado en algo. En el fondo oscuro de mi alma, invisibles fuerzas desconocidas trababan una batalla en que mi ser era el terreno, y todo yo temblaba en ese fragor desconocido. Un asco físico de la vida entera nació con mi despertar. Un horror a tener que vivir se ha levantado conmigo de la cama. Todo me pareció hueco y he tenido la impresión fría de que no hay solución para ningún problema.
Una inquietud enorme me hacía estremecer hasta en los mínimos gestos. Tuve pánico de enloquecer, no de locura, sino de allí mismo. Mi cuerpo era un grito latente. Mi corazón latía como si me hablase.