Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Nubes… Existo sin saberlo y moriré sin que lo quiera. Estoy a mitad de camino entre lo que soy y lo que no soy, entre lo que sueño y lo que la vida quiere de mí, la media abstracta y carnal entre cosas insignificantes, siéndolo yo también. Nubes… ¡Qué desasosiego cuando siento, qué desazón cuando pienso, qué inutilidad cuando quiero! Nubes… Pasan siempre: unas muy grandes, por más que las casas impidan ver si lo son tanto como parece, que ocupan todo, todo el cielo; otras de tamaño incierto, altas sobre el aire, compuestas por dos nubes que se funden o por una sola que se va a desgajar en dos, sin sentido, arriba en lo alto, contra el cielo fatigado. Otras pequeñas, que no parecen sino juguetes de algo más poderoso, pelotas irregulares de un absurdo juego, sólo de un lado, en un gran aislamiento, frías.