Libro del desasosiego
Libro del desasosiego A la una y media de la tarde, cuando volvÃa para la oficina, parecÃa más limpio el cielo, pero sólo del lado viejo. Sobre la parte de la barra estaba, de hecho, más descubierto. En la parte norte de la ciudad, sin embargo, las nubes se juntaban lentamente en una sola nube —negra e implacable, avanzando lentamente con garras romas de blanco grisáceo sobre la punta de unos brazos negros—. En poco tiempo alcanzarÃa al sol y los ruidos de la ciudad parecÃan como si se atrasaran esperándolo. Era, o lo parecÃa, un poco más nÃtido el cielo por la parte del Este, pero el calor lo hacÃa más desagradable. Se sudaba en la sombra del salón grande de la oficina. «Una gran tormenta se acerca», dijo Moreira volviendo la página del Libro General de Cuentas.