Libro del desasosiego
Libro del desasosiego SerÃa feliz si pudiera dormir. Esta opinión es de ahora, porque no duermo. La noche es un peso inmenso que me ahoga más allá del cobertor mudo de lo soñado. Sufro de una indigestión en el alma.
Al final de todo vendrá el dÃa, pero ya será tarde, como siempre. Todo duerme y es feliz, excepto yo. Descanso un poco sin llegar a dormir. Grandes cabezas de monstruos sin vida emergen confusas desde el fondo de mà mismo. Son dragones orientales del abismo, de lenguas rojas fuera de toda lógica, con ojos que observan sin vida mi vida muerta, que ni los mira.
¡La losa, por amor de dios, la losa! ¡Acábenme la inconsciencia y la vida! Por fortuna, a través de la ventana frÃa, de hojas dobladas hacia atrás, un hilo triste de pálida luz comienza a jalar de la sombra del horizonte. Por fortuna, lo que comienza a rayar es el dÃa. Sosiego casi por el cansancio del desasosiego. Un gallo canta, absurdo, en plena ciudad. El dÃa lÃvido comienza en mi duermevela. Dormiré alguna vez. Un ruido de ruedas dibuja un carro. Mis párpados duermen, pero no yo. Al fin, todo es el Destino.