Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Supongo que en esto estoy siendo traducido y que la nostalgia que siento no es completamente mÃa, ni del todo abstracta, sino la emoción interceptada de un tercero para quien estas emociones que en mà son literarias, fuesen —como dirÃa Vieira— literales. Y es en mi presunción de sentir, donde me apeno y angustio, y las nostalgias, con cuya sensación se confunden mis propios ojos, son a través de la imaginación y la otredad, como las pienso y siento.
Y con una constancia que procede del fondo del mundo, con una persistencia metafÃsica, suenan, suenan, suenan las escalas de quien aprende piano a lo largo de la espina dorsal fÃsica de mi recuerdo. Son las calles antiguas con otra gente, hoy las mismas otras calles; son las personas muertas que me hablan a través de la transparencia de su ausencia actual; son remordimientos sobre lo que hice o no hice, rumor de regatos en la noche, ruidos ahà abajo en la casa en calma.