Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Al final, todo lo dado está en relación a aquello en que es dado. Un pequeño incidente en la calle, que atrae hasta la puerta al cocinero del restaurante, lo entretiene más que a mà el contemplar la idea más original, la lectura del mejor libro o el más grato de los sueños inútiles. Y si la vida es esencialmente monotonÃa, lo cierto es que el cocinero escapa de la monotonÃa mejor que yo. Y escapa de la monotonÃa más fácilmente que yo. La verdad no está con él ni conmigo, porque no está con nadie, pero la felicidad está sin duda con él.
Sabio es quien hace monótona la existencia, para que asÃ, cada pequeño incidente obtenga el privilegio de la maravilla. Al cazador de leones se le acaban sus aventuras a partir del tercer león. Para mi monótono cocinero una trifulca con bofetones y todo en la calle, tiene algo de modesto apocalipsis. Quien nunca ha salido de Lisboa, viaja hasta el infinito en un autobús para Benfica y si un dÃa viaja a Sintra, le parecerá que lo ha hecho a Marte. El viajero que ha recorrido toda la Tierra no encontrará a partir de las cinco mil millas novedad alguna, y todo lo más que encontrará son cosas nuevas; otra vez la novedad, la vejez de lo eternamente nuevo, pero el concepto abstracto de novedad se ha quedado en el mar con la segunda de ellas.