Libro del desasosiego
Libro del desasosiego ¿Y el camarero viejo que me sirve y que acaba de poner ante mà lo que tal vez sea su millonésimo café servido en las mesas? Lleva la misma vida que el cocinero, apenas con la diferencia de cuatro o cinco metros —los que separan a uno de la cocina y al otro de la parte de afuera, en el comedor—. Por otra parte, tiene también dos hijos, va más veces a Galicia, ha visto mejor Lisboa que el otro y conoce Oporto, donde ha vivido cuatro años, y es igual de feliz.
Observo con un asombro espantado, el panorama de estas vidas y descubro con horror, pena y rebeldÃa respecto a ellos, que quienes no experimentan ni horror, ni pena ni rebeldÃa, son quienes más derecho tendrÃan a experimentarlos, los mismos que viven esas vidas. El error central de la imaginación literaria consiste en suponer que los otros son como nosotros y deben sentir igual que nosotros. Pero, felizmente para la humanidad, cada hombre es solamente quien es y, si acaso, el genio tiene la potestad de poder ser, a la vez, algunos otros.