Libro del desasosiego
Libro del desasosiego El mal de todo romanticismo estriba en la confusión entre lo necesario y lo deseado. Todos necesitamos de las cosas imprescindibles para vivir, para nuestra conservación y para nuestra continuidad. Todos deseamos una vida más perfecta, una felicidad más completa si cabe, la realidad de nuestros sueños y […]
Es humano querer lo que es necesario, pero es humano desear lo que no siendo preciso, es deseable. Lo doloroso es desear con igual intensidad lo que nos es preciso y lo que nos es deseable, sufriendo por la imperfección de igual manera que sufrimos por no tener pan. El mal romántico es éste: el desear la Luna como si hubiera modo humano de conseguirla.
«No se puede comer un pastel sin perderlo».
En el cÃrculo más bajo de la polÃtica o en el recinto más Ãntimo de las almas, el mal es el mismo.
El pagano desconocÃa, en el mundo real, este sentido enfermo de las cosas y de sà mismo. Siendo hombre, deseaba también lo imposible, pero no lo querÃa. Su religión era […] y sólo nos penetraba desde el misterio, sólo a los iniciados, lejos del pueblo y de los […] eran enseñadas aquellas cosas transcendentes de las religiones que llenan las almas del vacÃo del mundo.