Libro del desasosiego
Libro del desasosiego Las frases que nunca escribiré, los paisajes que nunca podré describir, con qué claridad se los dicto a mi inercia y los describo en mi meditación cuando, recostado, no pertenezco más que remotamente a la vida. Modelo frases enteras, perfectas palabra por palabra, contextos dramáticos se me narran construidos en el espÃritu, siento el movimiento métrico y verbal de grandes poemas en todas las palabras y un gran entusiasmo, como un esclavo al que no viese, me sigue en la penumbra. Sin embargo, si diera un paso de la silla donde me pillan estas sensaciones casi cumplidas, hacia la mesa donde querrÃa escribirlas, las palabras desertarÃan, los dramas morirÃan, y del nexo vital que uniera el murmullo rÃtmico, no quedarÃa más que una nostalgia lejana, un girón de sol sobre los montes apartados, un viento que alza las hojas al pie del umbral desierto, un parentesco nunca revelado, los placeres de los otros, la mujer que nuestra intuición nos dice que mira hacia detrás y nunca llega a existir.
