Libro del desasosiego
Libro del desasosiego En la alcoba mórbida y débil, la madrugada de ahà afuera es apenas un hálito de penumbra. Soy una pura confusión quieta… ¿Por qué ha de rayar el dÃa?… Me cuesta saber qué es lo que nacerá de él, como si fuese un esfuerzo mÃo el hacerlo aparecer.
Con una lentitud confusa me tranquilizo… Me calmo. Floto sobre el aire, entre el velar y el dormir, y una otra realidad surge y yo me veo en medio de ella, no sé de qué parte que no sea ésta…
Surge, mas no apagándola, desde la alcoba cálida, la visión de un extraño bosque. Coexisten en mi atención subyugada ambas realidades, como dos humos que se mezclaran.
¡Qué nÃtido en una y en otra ese vacilante paisaje transparente!…
¿Y quién es esa mujer que conmigo viste ese bosque de enajenación? ¿Por qué tengo un momento para preguntarme esto?… Yo ni siquiera sé si quiero saberlo…